lunes, 4 de septiembre de 2017

Los mitos de cthulhu. Reseña.

Así que hoy toca un clásico ¿eh? Pues allá vamos. Empecé a leer los mitos porque quería adentrarme en la literatura de terror. Nunca le he dedicado mucho tiempo la verdad. Poe es la excepción, de quien soy devoto admirador. Pero nunca he sido de éste género más allá del escritor mencionado a quien conocí por la insistencia de mi padre, para ser sinceros.
Sin embargo, como escritor, buscando mejorar, o simplemente ponerme a prueba, decidí probar suerte escribiendo terror. Mi terror debe ser bastante malo, lo admito, pero era un género, que en distintos formatos cada vez, con el paso del tiempo, me atraía más, hasta el punto de intentar escribirlo. Tarea ardua no lo niego.
Los mitos cayeron en mis manos, por recomendación de un antiguo profesor y amigo y porque no admitirlo, el hecho de que Lovecraft se haya puesto de moda y lo tengamos hasta en la sopa, también ha influido, así que en parte como investigador, escritor y hombre en busca de inspiración y en parte como curioso que quería saber que diablos tiene el término "lovecraftniano" que atrae tanto, me lancé a ésta aventura. Ahora, con vuestro permiso, os contaré mis impresiones.


Lo primero de todo, es que me empezó gustando la lectura, porque como fan del genial Edgar Allan Poe, encontraba ciertos toques en el estilo de Lovecraft y otros autores, que bien es cierto que me gustaron. No es lo primero que leía de Lovecraft, mi curiosidad por entender el nosequé que ahora tanto gusta, me llevó a leerlo, pero si es la primera vez que me pongo a leerlo de forma concienzuda, analizando qué leo además de buscar saciar mi apetito literario.
Lovecraft y algunos de los autores que presentan sus relatos en éste libro, tienen una imaginación abismal y deliciosamente mórbida. Y es meritorio el universo de primigenios, dioses exteriores, primordiales y seres fantásticos que crearon. La parte que más disfruté, nos os engañaré fue la primera, y la mitad de la segunda, no la primera mitad, sino de los relatos de la segunda parte, algunos sí y otros no, cincuenta, cincuenta, como se suele decir.
Algunos de los relatos que más me han gustado son "Días de ocio en el país de Yann" y "Un habitante de Carcosa" No por el horror o misterio que destilan, pues aquí, quizás por ser el principio de la obra, oscuridad, no hay mucha. Me han gustado más bien, por la cantidad brutal de imaginación que demuestran. Es decir, es una auténtica barbaridad los escenarios que describen y narran, el como alguien puede imaginar con tanta bastedad. Entrando en materia más oscura, más terrorífica, "la maldición que cayó sobre Sarnath" Me encantó, porque además de destilar esa bastísima imaginación inacabable, siendo el primer relato de la recopilación de Lovecraft, tiene un toque más severo, más pronunciado, de terror, misterio u horror. Sin embargo, he de reconocer que "El Wendigo" Me costó una barbaridad leerlo y me atasqué, lo cuál me disgustó porque acababa de empezar a leer el libro cuando me llevé la primera torta.
Y es que estos relatos, o algunos de ellos al menos, demuestran y reflejan una imaginación desorbitada y estupenda. Un hilo de terror y tensión que llega a ser ingenioso. Pero en muchos casos, una pesadez y densidad desmesurada. Hay relatos geniales, pero para mí, la mayoría han sido pesadísimos. Y una parte de que éste verano no haya leído tanto como querría, además de que no he tenido tiempo, reconozco que ha sido que me he atascado mucho leyendo los mitos de Cthulhu. Y que algunos se me han hecho horriblemente inacabables. Eso si que es horror del bueno.
Y es que, hay una cosa que Poe hacía muy bien, aunque a veces olvidó ésta pequeña clave, que es, que para que haya terror, horror, misterio y tensión, la historia debe ser breve, sin ser atropellada, concisa sin ser simple y sencilla allí donde pueda pecar de densa o sobrecargada. Esa es mi opinión al menos. Y ahí algunos relatos, que los alargan demasiado, que no tienen tanto fuste para ser estirados así. Hacen hincapié en cosas innecesarias, llenan la historia de términos y divagaciones barrocas, y uno acaba desesperado y aburrido, así me pasó a mí. Al relato del wendigo le sobra el sesenta por ciento. Te lees, cincuenta páginas para escuchar ocasionalmente a un tipo delirando de algo parecido a unas fiebres y del impacto psicológico que tiene para los demás.
Y es qué, mucho de estos relatos tienen un gran problema, para mí. Y es que intentan que lo más terrorífico no sea lo que cuentan, sino lo que callan, lo que tu deduces. Y ojo, eso está genial, siempre y cuando el relato te haya imbuido a deducir, a sospechar y a temer, en vez de darte el coñazo durante cincuenta páginas con paja, con relleno recargado sin ninguna armonía.
Hay relatos buenos, lo repito, pero hay relatos que se estancan mucho y le dan mil vueltas a lo mismo, haciéndote esperar la gran aparición de ese "algo" que tanto miedo da, dejándote al final con las ganas y con vagas referencias. No pasa con todos y a veces ese callar para que el lector imagine lo que hay detrás cuán horrible sea, funciona, como en el relato del signo amarillo o reliquia de un mundo olvidado. Pero en cambio hay otros como la sombra sobre Innsmouth, si no recuerdo mal, que se dedican a darte la chapa con los profundos, hasta que acabas hasta los huevos de ellos. Tú esperando a que te de migajas aunque sea sobre Cthulhu y te habla de tíos que vienen de un eslabón perdido de la evolución que era una puta sardina bípeda.
Hay relatos excelentes, pero hay demasiados relatos que se enrollan y enrollan, dejando huecos mucho más ilógicos y grandes que lo deseado, que te toca rellenar a ti por falta de ingenio del autor. Metiendo paja con elementos, personajes o circunstancias secundarias y sin ningún interés y recargando una y otra y otra vez lo innecesario. Ese es el gran problema de éste libro y de muchos de sus relatos, por cada uno bueno que te cae, pagas como mínimo uno malo.
Y ya, de la tercera parte y los últimos relatos, ni hablo. Porque aunque hay alguno bueno, la mayoría me decepcionaron de formas incognoscible (ejemplo de recargo innecesario; Con lo fácil que sería decir "de formas inimaginables) En fin. El gran problema de esto es que uno no puede evitar dudar de la verdadera calidad, extensión y grandeza de ese gran mundo lovecraftniano al que grandes autores del terror han contribuido. No puede evitar pensar, si todos esos monstruos, dioses, inmortales y peligrosos, son reales, o son simples referencias vagas de relatos malos, que la gente a sobre valorado hasta puntos desmesurados.
Yo quiero creer que no, que ha sido sólo un mal bache, a pesar de lo endiosados que están los mitos. Una vez leí un relato de Lovecraft que a pesar de ser muy largo y muy denso, me encantó, por la imaginación que destilaba, creo que era "la llave de plata". Y flipé, flipé tantísimo que eso me da fuerzas para dentro de un tiempo seguir ahondando en su obra. Pero de momento necesito un respiro, éste libro ha sido demasiado, demasiado, demasiado denso.
¿Me ha gustado? Bueno, me alegro de haberlo leído.
¿Me ha inspirado para mi proyecto? Reconozco que algunos relatos que si me han gustado, me han inspirado.
¿Lo recomendaría? No, algunos relatos sueltos por el contrario sí.

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