
Buenas, lectores y lectoras. Os hablo desde la película Martes 13 se
****a a la matanza de texas y de su progenie sale el p**o cienpies
humano satánico tantrico fálico, versión alergia. Joder,
que me muero.
Melodramatismo mío a parte, hoy os traigo mi reseña y opinión
sobre el libro, la ley del desierto de Christian Jacq, ¡vamos allá!
Bien, éste libro es la segunda parte de al saga del juez de Egipto,
que tiene como primer libro "la pirámide asesinada" ¿Por
qué os hablo de éste y no del primero? Sencillo, porque es el que
me he leído. Necesitaba documentarme un poco de Egipto, no para ser
históricamente exacto sino para imaginarme mejor cómo era, e
intentar conseguir una ambientación mejor en mi actual proyecto, así
que cayó en mis manos y dije "¿Por qué no?". La historia
trata sobre cómo el juez de Egipto Pazair, que descubrió una
terrible conspiración en contra del faraón trata ahora de escapar
de las fuerzas que buscan la caída de Egipto a la par que intenta
vencerlas. Descripción parca donde las haya la mía, lo sé, pero
sabéis que odio los spoilers. Así que en definitiva es una novela
de intrigas ambientada en el antiguo Egipto. Ahora vamos a juzgarla.
Lo mejor.
La historia es francamente buena, te engancha, te dan ganas de saber
más hace giros increíbles y aunque a veces es un poco predecible no
cae en los tópicos que se han puesto tan de moda últimamente en
cuanto a intrigas, quizás por culpa de got, seguramente los huye
porque además de ser dos polos opuestos en cuanto a matices y forma,
éste libro es mucho anterior a juego de tronos. Hay muchos
personajes muy interesantes y se profundiza en varios de ellos,
haciéndolos bastante buenos, no tiene mucha acción, pero no por
ello el transcurso del libro se hace lento, es bastante rápido de
leer, no sólo por su calidad y dinamismos sino porque no es un libro
complejo o difícil, es sencillo y bueno por ello, argumentalmente
hablando.
Lo peor.
A veces es atropellado, pero que muy, muy atropellado. Va tan rápido
que se pisotea así mismo y lo que es un punto a favor en cuanto
dinamismo, a veces llega a ser un punto en contra. El autor parece
querer condesar muchísimos acontecimientos en muy poco espacio y eso
se nota. Hay conspiraciones que nacen y mueren en unas pocas páginas.
Es una historia que quiere abarcar tanto, que no es capaz de
profundizar lo suficiente para hacer un gran libro, que podría
serlo, ojo. Tiene las pautas, pero esa prisa, que parece destilar a
veces rompe su lógica hasta quedarse en un libro con oportunidades
desaprovechadas. Nos da una historia que no aburre ni se estanca,
unos personajes bastante trabajados pero nada más, cómo quien dice.
No tiene belleza literaria, no tiene magia. No encontramos bellas
descripciones que nos pongan en medio del Egipto de Ramses. No
llegamos a simpatizar tanto como podríamos con los personajes, no
disfrutamos de arte literario de primera calidad, al leer
apasionantes párrafos, llenos de contenido pero que no descuidan por
un momento el ritmo o la musicalidad literaria, llenándonos de gozo
poético por llamarlo de alguna manera.
Me remito a un ejemplo. Manfredi. Manfredi sabe la hostia de
historia, tienes unas novelas de historia impresionantes, pero además
escribe que te cagas, cómo un día me llegue una carta de amor de
Manfredi sé que no voy a poder resistirme y voy a acabar a sus pies.
No sólo es un historiador, es un escritor, con todas las de la ley,
sabe imaginar, sabe trasladar lo imaginado y encima adornarlo para
enamorarnos literariamente. Y siento decir que aunque CJ demuestra en
éste libro, temple, potencial y mucha aptitud, debería aprender un
poco de Manfredi, o de cualquier otro, podría ser un genial
escritor. Pero le falta mucho que pulir de su arte. Y sé que yo soy
una hormiga y que después de la colosal bibliografía que Jacq
arrastra lo que digo es perder el tiempo. Pero joder, si éste libro
hubiera sido aprovechado al máximo... No puedo ni imaginarlo.
Y ya hablando del final... Es el culmen del problema mencionado. El
libro lleva tan velocidad cuando toca acabar, cerrar la historia, que
no lo hace, directamente. Es cómo si viéramos una película y de
repente se fuera la luz, dejándonos sin la última media hora de la
historia, sin el final. Pues así. Cuando parece que está a punto de
llegar al clímax la historia, el autor mete cuatro volantazos más,
para alargarla, a mi juicio innecesariamente, negándonos el final al
que nos dirigíamos a velocidad luz. Y dejándonos con la sensación
de que nos han dado un corte en vez de un final.
Mi opinión personal.
Le he metido mierda a rabiar al libro, es la verdad. Pero me ha
gustado, el final no, me ha dejado con cara de gilipollas y he estado
a punto de acordarme de tres generaciones de los Jacq. La verdad es
que me da rabia que una historia con unas posibilidades tan grandes
se quede así. Pero aún así hay que tener algo especial para crear
una historia así, te guste más o te guste menos la calidad está
ahí, en bruto, u opacada por los hábitos de historiador del autor,
puede ser, pero la tiene e imagino como profano en su bibliografía
que los errores mencionados los habrá corregido más adelante en su
obra. Y si lo ha hecho entiendo de forma sobrada la fama que tiene,
porque el talento lo demuestra. ¿Merece la pena leerlo? Sí, aunque
sea sólo por conocer algo de éste autor, que es muy importante a
nivel de egiptología, aunque sea por tener unas nociones sobre cómo
eran los antiguos egipcios. Aunque su libro pudiera ser muchísimo
mejor, merece la pena leerlo, es la verdad.
Y hasta aquí. Espero que mi reseña os haya gustado, me encantaría
leer vuestra opinión así que no dudéis en dejarla abajo en los
comentarios. Un saludo afectuoso, lectores, cuidaos mucho ¡y a leer!
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