Buenos
días lectores. Ya era hora de ir subiendo algo ¿no? Bien, sin más
dilación vamos a entrar en materia. El libro que hoy nos ocupa cayó
en mis manos por pura casualidad, a decir verdad. Lo regalé, la
persona a la que se lo regalé, parecía disfrutarlo, pues no cesaba
de hablarme del mismo. El caso es, que desde un principio a mí
también me había llamado la atención, por el argumento, algo obvio
pues si no me hubiera parecido interesante, no lo hubiese regalado.
Bien.
El libro nos cuenta las vivencias del señor Y. Un asesino
profesional, que, además de un hipocondríaco de manual. Este sujeto
será el narrador de la historia y nos irá explicando como intenta
asesinar a su objetivo, Eduardo Blastein. Y como su s planes se verán
frustrados por su mala fortuna, su eterna compañera, además de por
las numerosas enfermedades y trastornos que le aquejan.
Éste
libro es un libro bastante divertido a decir verdad. Me he reído con
él en varias ocasiones, ingenioso y original, además de bien
construido. He de reconocerlo, pese a que el humor que utiliza, no
llega a ser el tipo de humor que más me gusta, ya que yo me tiro más
hacía el humor absurdo y más exagerado, pese a ello, unas cuantas
risas si me ha arrancado el libro. Pues aunque tienen un humor muy
sutil, que tira del ingenio, es un humor bien construido.
Además
de eso, el libro tiene dos grandes aciertos en su realización. Su
protagonista y sus interludios. Creo que de todo lo bueno de la obra,
estos dos aspectos, son los que más destacan. El personaje del señor
Y es la definición de lo esperpéntico por excelencia. Hasta tal
punto que no sólo resulta entretenido escucharle, sino también
divertido. El humor, no viene sólo e sus estrafalarias acciones, que
también, o de sus imposibles desventuras. Viene de su forma de
razonar, que es cuanto menos, peculiar, viene de su forma de ser. No
sólo lo que hace o lo qué dice, sino lo que parece representar en
si mismo.
Los
interludios, por llamarlos de alguna manera, son unos capítulos
donde el protagonista nos habla de grandes hipocondríacos, filósofos
y escritores que eran tan fatalistas en cuanto a materia médica se
trata como el mismo señor Y. Sino más.
Por
otro lado, pese a lo bien construida que está esta parte, para mi
gusto decae un poco en el resto de la historia. El objetivo, los
otros personajes y la mismo trama que versa en cuanto a quien le ha
contratado y porqué, provoca un final, que, sin ser malo, ni
mediocre, es un poco atropellado, cuando, creo yo, que desde luego,
podría haber sido un final mucho mejor. A ver, es comprensible, pues
hacer un final para una historia, no es nada fácil, sobre todo
cuando es una gran historia.
Esa
es mi opinión, no obstante, acertada o herrada. Me alegro de haber
leído éste libro, esa es la verdad. Sinceramente. Y después de la
racha que llevaba, falta me hacía. Aunque hubiera podido ser un
mejor libro, más atrayente y mejor elaborado, lo recomiendo y creo
que no equivocarme al haberlo regalado.
En
fin lectores, espero que os haya gustado la entrada, no sé si lo
habréis leído o no, en cualquier caso, estaré encantado de conocer
vuestra opinión, si queréis dejármela abajo en los comentarios.
Buen día y cuidaos mucho.

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