jueves, 29 de junio de 2017

Los 3 mejores y los 3 peores de 2017

 Cada año, los que me sigan lo sabrán, de los libros que leo, escojo doce, y de ellos distingo los tres peores y los tres mejores, los reseño y explico el porqué de su calidad o de la falta de la misma, porque me han gustado más o porque no me han gustado, en el transcurso de esta costumbre me he encontrado con auténticas joyas y con auténticos espantos. Hasta el punto que me ha costado seguir esta costumbre. Éste año, estoy leyendo mucho más de lo normal, me duran poco más de un par de semanas los libros, y como ya me he leído doce he pensado en no esperar hasta finales de año para sacar mi ranking particular. Así además aprovecho y puedo hacer otro ranking de los libros que me he leído durante el verano. Bien vayamos allá. Los libros a juzgar esta vez son: Oveja mansa, Regimiento monstruoso, El nombre del viento, Ronda de noche, Marina, Eragon, Eldest, Brisingr, Legado, El dragón rojo, El temor de un hombre sabio y por último El silencio de los corderos.

Bien esta vez no voy a poder hacer los tres peores, así que hablaré de los libros que más me han llamado y que más me han gustado y omitiré los que a pesar de gustarme no me han calado tanto.
Oveja Mansa.
Oveja Mansa es un libro con un toque cómico. En el libro un par de científicos intentan crear una explicación para la teoría del caos que también explique las modas y tendencias, de donde salen, porque y demás. Es un libro divertido, entretenido de leer, sinceramente no es el tipo de libro al que estoy acostumbrado, y por ello me impresionó como me enganchó. La narrativa es excelente, los personajes son muy humanos, y pasan de ser carismáticos a patéticos para luego resultar esperpénticos. Todo ello aderezado con unas dosis de humor muy suave pero continuo. Y esa es la clave. Ya lo he dicho otras veces. La clave de una novela humorística no es que te haga reír mucho muy rápido. Es que te haga reír de forma continua y suave. Que empieces a leer y tengas una sonrisa continua en el rostro, que a menudo sueltes alguna carcajada o te rías, porque la clave no es la intensidad, sino la cantidad, una novela con un humor suave y continúo hará que después de un par de capítulos o una hora de lectura estés escojonado. Mientras que una novela que busca grandes puntazos, al final irá decayendo, sí, nada más empezar te desternillarás de risa, pero es muy difícil que eso siga hacía arriba, que cada vez te rías más, que sea más graciosa y aquí es donde acierta oveja mansa. Una novela sencilla, humana, pero fantástica. Otro punto a resaltar es la protagonista. Es genial, original, pero no es todo su merito, la novela acierta porque nos pone a una personaje muy potente rodeada de otros personajes secundarios que son totalmente excéntricos y fantásticos por ello, creando toda clase de situaciones absurdas que le dan mucha vida a la trama. Es una novela que recomiendo y que releeré un par de veces más como mínimo.
El nombre del viento.
Esta novela es tan fantástica que no sabría por donde empezar, pero tiene una parte mala, su segunda parte o concretamente una parte concreta de su segunda parte. Es decir, si hubiera hecho un los tres peores y en el ranking sólo estuviera el temor de un hombre sabio, habría ido a parar allí, pese a todo y con todo el dolor de mi corazón. Ahora sabréis porqué.
El nombre del viento es una novela de fantasía excelente, con un protagonista bien creado y cimentado con un desarrollo tranquilo y bien medido, es decir no se esfuerza en contarnos mucho, sino en contárnoslo bien y su escritor demuestra saber contar historias. Los orígenes del personaje, que le marcaran durante toda su vida como Edena Ruh son excelentes, una obra de arte, el tiempo que pasa como vagabundo sufriendo y huyendo de si mismo, es trágico y genial, nos hace simpatizar con el protagonista, Kvothe, de una manera increíble. Nos hace sentirlo dentro de nuestro corazón, despertando ternura y cariño por él, como si fuera un amigo, un familiar. Cuando Kvothe entra en la universidad somos uno con él ya. Celebramos sus éxitos y lloramos sus fracasos con él. La universidad es increíble, no había visto nunca en un libro tratar el tema cultural, el aprendizaje, el conocimiento de una forma tan interesante. Tal y como se describe incluidos los problemas y taras de la universidad es un lugar mágico, no por la magia sino por ser un templo del saber, es decir cuando uno está leyendo acerca de las aventuras de Kvothe en la universidad siente ganas de aprender, de empezar a estudiar alguna ciencia, idioma o arte. Es increíble. El resto de personajes están bien construidos, siendo carismáticos e importantes, tanto los principales como los secundarios, los aliados como los enemigos, este libro es arte, respira arte, es casi magia. Pero luego llegamos al temor de un hombre sabio, y aquí tropezamos.
Y es que empieza muy bien, sabe mantener los aciertos que el anterior ha logrado, pero mientras que el nombre del viento es un libro perfecto, el temor de un hombre sabio es un libro casi perfecto y eso tal y como se había dejado el listón de alto es casi un fracaso, el problema de hacer algo demasiado bien es que te arriesgas a no poder superarlo y creo que eso le ha pasado a Routfus. Hasta que Kvothe viaja a Vintas, el libro es genial. Y cuando viaja allí también, engancha, te hace estar todo el día pegado a él, te deja mono, cuando se enfrenta a los bandidos te deja con el culo apretado hasta que llega a la conclusión y perdón por la vulgaridad, pero es así. Pero, sin embargo... Llega la parte de los Adem y esta es la parte que falla, que altera el perfecto equilibrio y que convierte en un libro que iba a ser una segunda parte perfecta en un libro que no ha llegado a la altura del primero. Porque la parte de los Adem es aburrida, sí, lo es. Te aburres de ver como Kvothe no entiende esa cultura y es incapaz de encajar con ella, ocurren cosas que no tienen sentido y que parece irreverentes, es como si el escritor hubiera dado un descanso entre lo anterior escrito y esta parte como si hubiera sufrido un bloqueo y al volver a escribir no recordara como continuar su propia historia, hubiera perdido su sincronización con la novela o que se yo. Me aburrí con ésta parte, en algunos momentos me llegó a parecer absurda e inarmónica con el resto. El Kvothe que vemos aquí difiere del que habíamos visto hasta aquí, es como si fuera otro, como si ni cuajara con lo que había sido, es como si se llevase al personaje hacia una transición hacia un a madurez de forma forzada. Y no. Cuando termina su estancia con los adem vuelve a Vintas y luego a la universidad, pero ya no es lo mismo, ya no es lo mismo, ya no pega bien, no cuaja, es como si se hubiera explotado tanto ciertas claves que funcionaban que ya no funcionan más, como si no se supiese añadir nuevos condimentos que funcionen, es como que se ha agotado lo que funcionaba y ya no sirve, como que Kvothe y la historia, ha cambiado tanto que de repente ya no encaja con lo anterior y eso no gusta. No sé si soy yo, puede que sea una impresión mía, pero es lo que percibo, siento un corte, como si hicieran encajar dos piezas que no encajan. Kvothe ya no es un vagabundo sabio, artista e inteligente, ahora es otra cosa, no sé si es porque quieren darle rasgos de guerrero después de haber aprendido a pelear con los Adem, rasgos que no encajan con el personaje, No sé si es porque intentan darle una personalidad más adulta, más desvergonzada, el caso es que no me gusta el nuevo Kvothe, me parece un personaje que ha perdido su esencia, que ahora va de sobrado. Y no es al único personaje que le pasa. Denna deja de ser una chica encantadora y mágica para convertirse en una tonta arrogante que no es capaz de ver que la están maltratando y que la van a matar, se vuelve caprichosa... Es... Quizás es lo que necesite la obra. Quizás ese cambio brusco y desconcertante, que altera hasta la narrativa, hasta el estilo con el que se escribe, cree el desconcierto necesario que sirva de transición entre la historia creada por el primer libro y la que vendrá con el siguiente, joder quizás es una puta obra de genialidad. Pero este no era el momento de usar esa carta. Si vas a desconcertar al lector cambiando los personajes, el estilo, la trama, sumiéndolo todo en el caos, el momento no es al final de un libro, porque el lector quedará confundido sin entender que pasa y se cabreará, es una transición brutal, pero no puedes dejarla sin acabar. Es decir, mete ese cambio ese caos a principio del libro y ciérralo para cuando acabe el mismo, mételo en el próximo libro para que cuando acabe este puedas sacar un cuarto con la transición hecha, pero aquí, aquí no. Son excelentes libros ambos, pero el segundo tiene un pequeño problema que he explicado a conciencia para evitar dejar a quien lea esto confundido, y es que no está a la altura del segundo, por agotar hasta el vamos lo que funcionaba y por hacer una transición un cambio en personajes, trama y narrativa antinaturales. Y es mi opinión, que nadie se lleve las manos a la cabeza.
Ronda de noche.
Bien, he leído de Terry Pratchet regimiento monstruoso y ronda de noche, ambos son buenos, pero ronda de noche es mucho mejor. Regimiento monstruoso me sacó más carcajadas, pero sin embargo hubo momentos en que se me hizo difícil de leer, se hacía más denso o más lento o más aburrido y el final no me gustó tanto. Es un buen libro, con una buen a idea base, pero no tan bien desarrollado ni equilibrado, está un poco descompensado en algunas cosas y por eso me voy a decantar por escoger ronda de noche.
¿Por qué funciona mejor ronda de noche? Un punto principal yo diría que es el protagonista. Es mucho más carismático el protagonista de ronda de noche que la prota de regimiento monstruoso. ¿Por qué? Muy sencillo, porque Tommy en regimiento es un novatillo, que va descubriendo como moverse en el escenario a medida que pasan los capítulos, para el final del libro es todo un experto, pero la mayor parte de él no, es decir es un novato. En cambio en ronda de noche el prota es un veterano de lo que hace, sabe desenvolverse mejor, es más seguro y decidido y eso lo hace más carismático, más atrayente. Además ronda de noche juega mejores cartas en cuanto a la trama se refiere. En ronda de noche tenemos viajeros en el tiempo, investigaciones criminales, guerras civiles ¡y un huevo duro! Y quien lea la novela sabrá a que me refiero. Lo que quiero decir es que la trama en ronda de noche es más original, utiliza menos tópicos, da más lugar para el absurdo o por lo menos para un absurdo menos convencional, regimiento monstruoso usa una baza un tanto tópica, y eso le resta al humor absurdo y hace que pegue menos con las escenas de acción. El absurdo tiene que pillarte desprevenido, si explotas un tópico ya no te pilla tan desprevenido. Además de que el final es más apoteósico, la trama es más entrañable y ese tanto de que el prota viaje al pasado para encarnar al hombre que le convirtió en el hombre que será en le futuro, que le enseñe todo lo que ha de saber, eso es un puntazo muy gordo e insuperable. Ambas son buenas novelas, pero si tuviera que recomendar una a un profano en la fantasía de prachet, escogería ronda de noche antes.
Saga de Eragón.
Esta saga de libros de fantasía era algo que creo que siempre he tenido pendiente. No sé muy bien porqué pero sabía desde que tuve consciencia de que existía, que un día me los tendría que leer. Así que ahora, vamos ha hablar de ella.
Hablo de la saga en general porque no me voy a meter a desviscerar libro por libro, prefiero una visión más general de la totalidad de los títulos y en mi opinión que aciertos y que fallos han tenido.
Los libros de Eragón, empezaremos con un punto positivo, destilan imaginación por todos lados. Bien es cierto, que tiran de algunos tópicos que ya han sido explotados en la fantasía, como son elfos, dragones, enanos y magia a raudales. Pero aunque se sirva de algunas cosas que ya están inventadas, crea su propia mitología, su propia fantasía, da lugar a conceptos nuevos y muy interesantes. Sabe usar estos elementos básicos, obrando así una especie de modernización de los tópicos fantásticos, un lavado de cara, y eso está genial. La imaginación de Paolini, al meter fantasía en su novela es excelente, sencillamente excelente. Este chaval tiene que tener una mente prodigiosa. Es novela juvenil, pero aún así me ha enganchado y mucho, no es lo mejor que he leído en novela Juvenil, pero tampoco es ese tipo de novela juvenil barata que sólo pueden leer jóvenes y críose que no tienen suficiente criterio para darse cuenta de lo simple o mala que es dicha novela. No, son buenas novelas, juveniles, pero buenas, ya que a pesar de lo que muchos opinan y del estigma que tiene, la novela juvenil no tiene que ser mala literatura, es literatura menos cruda, menos oscura, menos compleja en ciertos aspectos o densa, pero no por ello peor.
Pero hablado un rato de lo bueno, mencionemos lo malo. La narrativa a veces no brilla tanto como debería para una saga que destila tanta imaginación y que tiene tanta calidad, no llega a ser mala, pero cuando lees ciertos pasajes, ciertas aventuras o ciertas conversaciones, a veces, no siempre, pasa por tu cabeza "a esto le ha faltado darle una vuelta" "Le ha faltado cocer un poco más". Y a ver, es obvio. Paolini escribió estas novelas siendo un niño, maldita sea, ¡un niño! Por ello es normal que veamos aspectos así en la narrativa o la trama, momentos que hubieran podido ser mejores, es consecuencia ya no de un autor novel, sino de un autor infantil. Es decir, según tengo entendido estos libros fueron los primeros de Paolini, que empezó a escribirlos con dieciséis años, no tenía experiencia y una docena de obras publicadas. Y por tanto sumado a su edad, son pequeños fallos respetables. Porque les diré una cosa, lectores. Yo llevo escribiendo desde que era niño, me pegaron eso. Y hoy día creo que escribo decentemente, hasta bien. Pero con dieciséis años, pese a mis buenas ideas y mi imaginación no tenía las tablas de ahora, era pura sustancia literaria en bruto, ya me hubiera gustado a mí escribir como éste muchacho con su edad. Ya me hubiera gustado con dieciséis años tener sólo esos nimios fallos. En definitiva, sin bien la trama, narrativa, personajes o diálogos tienen partes que podrían haber sido más pulidas (ni siquiera malas o negligentes simplemente buenas pero mejorables) es normal, teniendo en cuenta la situación del autor. Y es más, es casi admirable que tenga tanta capacidad y tanta calidad dada dicha edad, yo no lo hubiera hecho mejor en esas circunstancias y no creo que muchos puedan decir lo contrario.
Sin embargo, vamos a meterle un poco de caña a Paolini, que ya le hemos mimado mucho. Y es que hay algo que si que no me gusto, para nada, para nada, para nada. Y es Eragon. Bueno, no Eragon, no, no nos pasemos, sino un rasgo de su personalidad. Y es que es un niño inmaduro. Lo cuál no sé si es un acierto por parte del autor por reflejar un personaje con sus fallos con tanta veracidad o un fallo por no hacer un personaje más atractivo. Y el caso es que Eragon tiene muchas cosas buenas, y le cogemos cariño, pero su inmadurez, cosa lógica pues es un adolescente imberbe cuando empieza su aventura, a veces nos da ganas de apalizarlo y quitarle la tontería. Es como ese hermano pequeño, primo o amigo al que queremos, mucho, mucho, pero que a veces nos saca de sus cabales con una actitud innecesaria u otra tara personal desquiciante. Y es que Eragon es muy inmaduro para ciertas decisiones personales, sobre todo en cuanto a temas del corazón se refiere, al obsesionarse durante toda la saga con un amor platónico que no va a ninguna parte y que sólo la hace quedar como un niño inmaduro y caprichoso. No os equivoquéis, Eragon es noble, bondadoso, honesto, puro de corazón y valiente. Pero es inmaduro, caprichoso a veces, impulsivo y algo blando. Inmaduro porque durante mucho tiempo parece negarse a aceptar que tiene que convertirse en un hombre que ya no va a tener una vida normal y que hay ciertas normas y ciertas personas que son de una manera y punto, así es el mundo de injusto. Caprichoso sobre todo en el aspecto sentimental, pero también se encapricha de ciertas cosas como la primera espada que tiene y pierde, que es una gran espada, pero se pasa más tiempo echándola de menos que buscando una digna sustituta. Impulsivo, pues se mete en problemas que el no es capaz de afrontar, es decir, le salvan el culo un montonazo de veces otros personajes y eso en el héroe de leyenda del libro que lees, pues da rabia, esas cosas te lo desmitifican un poco y al fin y al cabo si leemos fantasía épica es por algo ¿no? Y por último blando. Y eso me fastidia, Eragon es valiente y afronta grandes pruebas, grandes peligros, pero eso no lo hace duro, sobrevive, pero no se curte, por decirlo así. Y lo peor es que la trama favorece que sea así, no le da en la cara y le ayuda a cambiar. Por ejemplo, entre el primer y el segundo libro queda tullido. Y en vez de curtirse y aprender a sobrepasar su invalidez, demostrando ser durísimo, simplemente con magia le curan y le dejan como nuevo. Y tú te quedas pensando... "Eso no se lo ha ganado, se lo han regalado, de gratis" Y claro eso desencanta del personaje. La trama está bien constituida pero a veces es demasiado suave con Eragon, le permite continuar con sus malos hábitos en vez de darle tan fuerte que le enseñe u obligue a dejarlos. Al final los buenos atributos de Eragon pueden más que sus "manías" y se convierte en un gran héroe, tras realizar grandes gestas y un último y significativo sacrificio. Pero no sé si a propósito y por error, Paolini le permite cosas como ser blandito y caprichoso, mientras que a otros personajes, no. Al final Eragon es un sabio y da la impresión de que ha aprendido lo suficiente para con el tiempo poder pulir esas partes de si mismo tan negativas. Pero nos queda esa duda. ¿Seguirá siendo bueno y aprendiendo y cambiando para bien, o al final su impulsividad, caprichos, debilidad e inmadurez harán que la cague adelante quizás de forma irremediable? Yo que soy de rallarme, me siento afectado. Porque por ejemplo, Roran, su primo, no tiene nada de eso. Su único punto débil, su única debilidad es el amor imperecedero que siente por Katrina. Que a veces le hace ser impulsivo y tomar decisiones sin pensar en las consecuencias. Pero joder, Roran se vuelve durísimo, sortea todo lo que le viene y aprende de ello. Roran empieza siendo un chaval enamorado que comete unos cuantos errores, pero los justos, aprende de ellos y no la vuelve a cagar. Se vuelve un guerrero insuperable, un estratega brutal, y demuestra ser tan fuerte y duro, como honesto e inteligente. Y sin ayuda de magia, dragones ni elfos. Roran es un personaje que se hace así mismo, que no tiene ayuda de nadie y cuyos méritos son solo suyos. Le destrozan un hombro en el segundo libro y consigue pelear, luchar y sobrevivir con él así, hasta que salva a todo su pueblo y se reencuentra con Eragon. Maldita sea, después del Éxodo de Carvahal, de salvar al pueblo de los Ra'zac y del imperio, cuando llegan al territorio de los Vardenos agotados y destrozados, Roran corre a la batalla, empieza a combatir y se carga a nada más y nada menos que dos magos sumamente poderosos como los gemelos. Él sólo, tirando de su fuerza, su instinto y su inteligencia. Comparad a los dos personajes. Eragon no está mal, sí. Pero a Eragon le quitas toda la ayuda que le han dado, todas las profecías, los edulnarís operando desde la sombra, su dragona, la magia y la ayuda de Bromn, los enanos, los elfos y los Vardenos, y no es nada. Ningún mérito es genuino suyo, sabe trabajar en equipo y tal, sí, pero si llega a tener las cosas más complicadas a verse más veces solo, o más sólo y con menos poder y ayuda, se nos muere en el segundo libro. Con todo, sufre un montón de derrotas. Y por el contrario está Roran, que se desenvuelve bien allí donde le pongas, consigue victorias pírricas e impensables y lo hace con un puto martillo y unos huevos más grandes que todas las cosas juntas. Y perdón por el lenguaje. Pero en definitiva, la diferencia es que Roran es un tipo hecho de una pasta especial, vaya usted a saber porqué, y Eragon un tipo que ha tenido suerte pese a todo lo que ha sufrido. Y eso, jode, que sea más puto amo el primo secundario que el prota que es "el elegido" pues rechina un poco.
Con todo es una saga fabulosa, se disfruta de pe a pa y que decir tiene que en poco más de dos meses me la fusilé, y eso es sólo por la calidad literaria que tiene esta obra. Hay cosas que serían mejorables y otras que rechinan un poco, pero hay tanto bueno y genial que esa pequeña parte pierde importancia, palidece al lado de la basta calidad que compone cada capítulo de estos cuatro libros. Os la recomiendo como jinete de dragón auto proclamado y como dice Paolini, "¡mantened afiladas vuestras espadas!"
El silencio de los corderos.
En realidad el título se llama el silencio de los inocentes, pero creo que la traducción literal del inglés es corderos y no inocentes, y además, aunque no lo fuera, tiene más sentido que sea el silencio de los corderos que el de los inocentes. ¿Queréis saber por qué? Pues leeros el libro, coño.
Esta novela ha sido un gran descubrimiento para mí, todo un hito. Me leí primeramente la del dragón rojo, cuya película original (Manhunter y no ese bodrio del dragón rojo) Me gusto bastante, más que el silencio de los corderos, que también me gusto. El caso es que disfruté muchísimo del dragón rojo, me lo llevé a un festival de rock y fue mi mejor aliado en esa aventura, el pobre libro regresó casi tan hecho polvo como yo, pero ambos sobrevivimos. El caso es que cuando cogí el silencio de los corderos pensé que me gustaría, pero que no me llegaría tanto. Me equivocaba.
El silencio de los corderos es un gran libro, como el dragón rojo. Pero es un libro que con menos extensión, tiene más sustancia. El silencio de los corderos abarca muchísimo más el pensamiento criminal, es un libro menos policíaco y más psicológico, lo cuál podría parecer denso, espeso y hasta aburrido, pero Tomas Harris, tiene unas dotes como escritor tan increíbles, que se da más bien lo contrario.
El silencio de los corderos es una obra en la que el caso es secundario. Los protagonistas son Clarice Starling y el doctor Anibal Lecter. Starling, es una protagonista genial, es la mejor heroína para ésta historia, pero realmente no es una heroína, ese termino quedaría ambiguo para definirla. El nivel de conexión que el escritor teje con la trama entre ella y el lector es profundo y estrecho, es mucho más interesante que Graham, aún siendo éste un gran protagonista. Los traumas de Starling, sus vivencias, opiniones y estados se convierten en los nuestros, nos llega, nos alcanza y las entrevistas con Lecter poseen una intensidad casi frenética, pero con un ritmo relajado y bien medido. La trama de asesinatos, las rehenes, victimas y el mismo Búfalo Bill, se vuelven secundarios, pero sin perder importancia, ni protagonismo, es difícil, pero posible. Ya que son un medio para profundizar en Starling, para el desarrollo de Starling, ella es la protagonista, su madurez es lo importante, y aunque Búfalo Bill y los crímenes siempre están presentes, lo que nos interesa y nos obsesiona es la historia de Starling y como ésta se va a enfrentar a las distintas pruebas que se le presenten. Y finalmente con el desenlace a punto de hervir, Thomas Harris da una última estocada.
Puesto que da la primera señal que nos meterá por fin, tras capítulos y horas en la mente de Starling, aquello que nos hará conocer, comprender, su motivación principal, lo que la define y la mueve, y a partir de ahí, la historia, el planteamiento y el nudo no nos hará conocer a Starling, nos hará comprenderla, nos permitirá encajar todas las piezas que se nos ha ido dando, hasta que al final, en las últimas líneas, se confirmaran nuestras sospechas y habremos comprendido a Clarice Starling, en un viaje apoteósico y magistral. Pero ojo, a Starling aún le queda mucho por delante, y todavía su metamorfosis no ha terminado, este viaje, no ha hecho más que comenzar.
Bueno, lectores. Esto ha sido todo, no me ha dado para hablar de Marina, de Zafón. Pero le haré una mención, como libro traumático y delicioso que me lo hizo pasar mal y me dejó hecho una mierda a nivel emocional a base de historias tristes y recuerdos amargos. Lo que disfrutamos a veces sufriendo, de verdad. Estos han sido los libros de éste año, pero estamos en verano y habrá más reseñas de los que ahora con el calorcito van a ir cayendo. Un abrazote, y ¡cuidaos mucho!

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