miércoles, 25 de diciembre de 2019

chúpate esa.



Bueno, hoy os iba a hablar del libro "Chúpate esa" de Chistophere Moore; es un libro entretenido, me decepcionó un poco que no me pegara tan fuerte cómo la sanguijuela de mi niña, pero también entiendo que el anterior al pillarme de nuevas causó un efecto mayor, ahora que ya estoy un poco más acostumbrado al estilo de Moore, no me sorprende tanto. Es un buen libro, es grato conocer las nuevas aventuras de Jody y Tommy y ver los desvaríos de Moore; lo mejor que podéis hacer es dejar de leer reseñas y leerlo, para qué más. Por cierto, me gustó mucho el apunte de Moore sobre la figura del emperador, contando que era histórtica y algunas anécdotas sobre su figura.

Sabéis que normalmente hago un resumen de la historia, cuento lo mejor, lo peor y después termino con una conclusión... pero la verdad es que no me apetece, la verdad es que estoy bastante desmoralizado a nivel literario.

Las últimas entradas creo que han sido programadas, pero he perdido tanto el interés en el blog que las escribía, las guardaba y confiaba en las que quedaban programadas, no recuerdo si las últimas las llegué a programar o están todavía por ahí, en algún Usb escondidas. La verdad es que todo empezó porque no tenía más ganas de hacer reseñas. Por que... estoy viendo cosas auténticamente horribles, estoy viendo reseñas muy crueles e inmerecidas a obras que aunque no sean excepcionales, tienen cierto encanto o mérito, veo cómo les meten caña por un tubo y hay alguna cosa escrita sobre eso aunque no sé si habrá llegado al blog.

Por otro lado veo cómo le comen la polla a escritores, cineastas y otros "artistas" que venden un producto comercial, cutre y que pronto caerá en el olvido, que no sólo no reciben criticas reales, sino que ni siquiera reciben criticas duras, aunque todos sepamos que el producto que colocan en el mercado es una auténtica mierda, sin más. Eso me deprime bastante, porque no hace falta mirar mucho en el mundo artístico, ya sea musical, cinematografíco, pictorico o literario para ver que el arte está perdiendo, que ya no hay la misma calidad y que la cosa solo empeora, criticadme, asaltadme y matadme si no estáis de acuerdo, pero es la realidad. Ya me da igual lo que me hagáis por decirlo.

He dicho que todo empezó por que mis intentos literarios están ahora mismo detenidos, por completo, no estoy bloqueado realmente, sólo estoy jodido, deprimido, agotado y a punto de rendirme. Me he planteado varias veces dejar de intentarlo, renunciar a mi sueño de ser escritor, mi vida se vuelve más dura, mucho en los últimos tiempos y sólo veo que intentar ser escritor me retrasa, me lastra y aleja una calidad de vida y estabilidad mínima para mí. Ver toda esa mediocridad tampoco ayuda, la verdad, porque veo que mi obra si es buena no triunfará y cómo no conozco el mercado no sé cómo hacerla comercial, aunque quisiera intentarlo, así que en ésta era de comercialización y de grandes empresas controlando el mercado y dictando que es bueno y que no, aunque no lo sea... en fin, estoy jodido en caso de que sea buen escritor y en caso de que no, cómo soy un ignorante en cuanto a los criterios comerciales que reinan, también estoy jodido.

Además he de señalar que no tengo un jodido minuto, la verdad. No tengo tiempo apenas para escribir, leer, documentarme, aprender y continuar mi proyecto, a la par que el mismo para mi orgullo aunque no sea algo positivo, ha adquirido una dimensión narrativa que no me permite continuarlo a ratos perdidos.

Cada vez que escucho a algún aspirante a escritor recomendarme que aunque sean diez minutos al día siga intentándolo me dan ganas de ponerme muy hostil. Hay libros que salen con diez minutos al día, no he dicho que sean buenos, pero los hay. Éste proyecto no, no sale así, sería cómo pedirle a Tolkien que hubiera escrito su obra echando diez minutos al día. Joder, da mucha mala leche, porque llamadme arrogante si os da la puta gana, pero lo que tengo entre manos es demasiado perfecto, demasiado bueno, para que salga adelante echándole sólo diez minutos al día. Lo peor es que hay escritores que después de explicarles la tesitura, de decirles "no, éste no es el caso en el que diez minutos al día sirvan" te echan en cara que lo que te pasa es que no quieres escribir, que eres un vago, que no tienes constancia o algún rollo positivista así. Eso si que me pone hostil, joder no os lo imagináis, cómo si hubieran recibido el puto novel de literatura. García Marquez escribía más de tres horas diarias, tres putas horas diarias, ¿te imaginas cien años de soledad hecho en intervalos de diez minutos?

Cuanto capullo, arrogante y engreído hay suelto.

Cómo decía la motivación no propicia las cosas, pero la falta de tiempo entre otros recursos me está matando; creo que es evidente que por ahora no voy a poder continuar mi proyecto y lo sensato sería cambiar el ritmo o aplazarlo para acometer otro más pequeño. Pero me mata, porque creo que tengo algo que nunca se ha hecho entre manos y quiero seguir con ello, pero ahora mismo no puedo hacerlo, no al menos para que el resultado sea perfecto, o todo lo perfecto que yo quiero.

Así que o me pongo a pulir asperezas, con lo que no avanzo, que es lo que estoy deseando hacer, o aplazo este proyecto y empiezo en otro más sencillo.

Esa disyuntiva me mata, os lo juro, teóricamente ya he decidido pero por dentro no, mi espíritu aún no puede escoger entre perder al niño o que lo corten por la mitad, así de cretino soy supongo.

Para empeorar las cosas hace meses que no leo, hace meses que leí chúpate esa buscando un libro que me llegara, porque estaba realmente necesitado de literatura de calidad. Pero se me acabó tan rápido que no me ayudó a salir del bajón y llevo cómo dos meses o tres atrapado en un libro pésimo que quiero terminar para demostrar que mi habito de lectura sigue siendo igual de fuerte y que mi constancia no ha mermado. Pero sólo me hace darme cuenta junto a mi parón literario de que estoy dando pasos atrás, no leo, no escribo, no mejoro, no hago nada y sólo tengo ganas de llorar. Estoy increíblemente deprimido y no sé cómo salir de ésta, la verdad.

Básicamente esa es la situación, no sé cómo hacer con mi vida, dependo más de lo que pensaba de la literatura y estoy sumido en una depresión y no pequeña.

No creo que escriba más reseñas, no quiero ser parte de eso, ahora que parece ser que demasiados reseñadores del arte insultan a todo lo que no tiene lo que ellos quieren, sea bueno o no; mientras a lo que es comercial, aunque sea desastroso y no posea alma, tiene legiones enteras de lenguas que le... en fin os podéis imaginar a donde quiero llegar.

Prometo que me pondré las pilas para subir al blog todo lo que tengo pendiente, antes de que la última entrada, la de junio si no me equivoco sea publicada. Lo subiré programado para que tengáis vuestra dosis mensual de mí, no demandada y no solicitada. Cuando se me agoten todas las balas del cargador no sé que cojones haré con éste blog, no quiero que muera, no quiero dejar de tener un blog donde la gente pueda leerme, donde pueda regalar el poco talento que tenga para comunicarme.

Iba a decir una barbaridad, pero me la guardo, algo subiré aquí, aunque sean mis ganas de morirme, lo prometo.

Os quiero mucho, a los que me leéis, si es que alguien lo hace, que lo dudo porque este blog no es publicitado ni anunciado ni siquiera por mí. Pero si alguien hay que sigue éstas líneas tiene todo mi respeto y aprecio, requiere valor y honestidad seguir a alguien a quien nadie sigue y que no escribe nada de lo que atrae o vende, ya sea por falta de visión comercial o por falta de talento. Muchas gracias por vuestro tiempo y atención, no sabeos cuanto se agradece.

Recibid todo mi afecto, un cordial saludo, Borja Díaz Casas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario