Ha llegado el verano y eso
significa que tengo más tiempo para leer. Que empiecen los vigésimo
primeros juegos de la lectura. Nunca he sido de esa saga, ni me la he
leído, tengo otros gustos, pero quería hacer la mención alguna
vez.
El primero de mis libros de Verano es el ángel más tonto del mundo
de Christopher Moore. Bien, éste autor, como ya sabrán los que sean
asiduos a leerme, es de mi favoritos, pues me conquistó con la
sanguijuela de mi niña. Fue un libro que me hizo reír tantísimo y
me enganchó tanto que no pude parar hasta terminarlo, y lo terminé,
escojonao perdido y llorando de la risa, pues su suave y sutil, pero
implacable humor.